A lo largo de los años han aparecido distintas tecnologías que facilitan o entretienen la el día a día del ser humano. En las ultimas décadas aparecieron algunos avances que fueron muy populares en su época, pero ahora ya están obsoletos; y si los llegaste a utilizar seguramente tienes un cuarto de siglo en tu edad.

iPod Classic

Sorprendió al mundo con su llegada, Apple en septiembre de 2007, dió a conocer este dispositivo que con su navegación en circulo o rueda y pantalla a color podías escuchar miles de canciones o mirar vídeos cuando quisieras. Era ideal para tus reuniones, hacer ejercicio o cuando quisieras. Un gran ejemplo que no sabíamos entonces lo que eran las redes sociales.

Walkman de Sony

Streaming, internet? No, nada de anuncios ni membresías a inicios del milenio, solo bastaba con ir a comprar tus cassettes favoritos y ponerlos en tu walkman, era super cool, eso sí tenías que regresar la cinta cada vez que se terminaba tu playlist.

Windows Live Messenger

Como olvidar los zumbidos, los emojis y las horas interminables de chat que pasabas frente la computadora de un café internet o desde tu casa al iniciar sesión con tu correo de hotmail en esta plataforma. Con la llegada de Skype y la aparición de otras redes sociales Windows Live Messenger se despidió de nosotros a mediados de la década actual, dejándonos con gran nostalgia.

MetroFlog

Cámara digital, PC, internet; la combinación perfecta para mantener al día la que seguramente fue la primer gran red social. Podíamos subir una foto diaria y un máximo de 20 firmas o comentarios por publicación, sí eras popular tenías la opción de incrementar dicho número. El dominio de metroflog.com está obsoleto, dejando solo en un recuerdo todas tus fotos de emo, punk o darketo.

Encarta

Te dejaron tarea? Nada de Wikipedia ni internet. Contaba con miles de artículos donde seguramente encontrarías las definiciones que te encargaron. Además tenía una sección para niños y algunos juegos.

Mesáfono o «Beeper»

Muy usados en países avanzados tecnológicamente durante su auge, los buscas o beepers parecían reservados a aquellos que necesitaban estar localizables a cada momento y, todo sea dicho, que podían permitírselos. Médicos, directivos, pilotos, operarios de mantenimiento, policías. Pronto se hicieron más populares pero en sus inicios eran sólo para unos pocos.